Il cammino di preparazione

Segunda Carta Circular - SP

II ^ CARTA CIRCULAR SOBRE EL CAPÍTULO GENERAL
Reflexión sobre el CARISMA GUANELLIANO

Nuestra identidad se basa en el carisma recibido ...

El carisma sobre el cual se basa nuestra identidad más profunda es el don que el Espíritu Santo hizo a Don Guanella 'para revelar al mundo que Dios provee a sus hijos con solicitud amorosa de padre, infundiendo en él su Espíritu de amor y enviándole a aliviar las miserias humanas'(Const. n. 1)
Este don es transmitido también a nosotros: 'El Espíritu nos hace también a nosotros participes de la gracia y de la inspiración evangélica del Fundador para continuar en la Iglesia su ministerio de la caridad' (Const. 2).
Este don constituye nuestro propio nombre y define el ideal a alcanzar, abarcando todos los aspectos de nuestra existencia.
Por ser un don tenemos que vivirlo y compartirlo con quienes llevan el mismo nuestro nombre: 'Guanelianos'. El crea lazos más fuertes que los de la carne y de la sangre… y debe ser vivido para con los demás, porque no lo hemos recibido para nuestra perfección y para el solo aprovechamiento de la Congregación, sino que ha sido donado a don Guanella para la Iglesia universal y para el mundo. (I Cor 1,7).
El carisma que ha recibido el Guanelliano remarca un aspecto particular de la realidad divina: la paternidad de Dios, para que, iluminado por esta relación personal con Dios encuentre la motivación y la fuerza para dirigirse a nuestro prójimo con la misión de reproducir esta particular imagen de Dios Padre.

Para la aplicación (responder a las preguntas resaltadas en amarillo)
1. El carisma es el nombre con el cual Dios me ha llamado a la vida y me ha dado como camino para conseguir mi felicidad y realizar mi vocación en el mundo.

§§§ ¿Cuán fuerte es en nosotros esta identidad? ...
§§§ ¿Cuáles son, hoy en día, en nuestras comunidades, las señales de debilidad en nuestra identidad carismática y en el sentido de pertenencia?
§§§ Algunas propuestas para reforzar en la Congregación nuestra identidad carismática….

2. El carisma antes de ser el don que nos habilita para nuestro apostolado, es una experiencia interior que debemos nutrir con la oración personal y comunitaria para que nos transformemos cada vez más en hijos del Padre del Padre, en Jesucristo.

§§§ ¿Cómo expresamos nuestra identidad carismática en nuestra espiritualidad y oración?
§§§ Algunas sugerencias para que, a nivel de Congregación, sepamos dar mayor relieve en nuestra vida espiritual al carisma recibido. (En los números 29-37 de las Constituciones se indican algunas prioridades que debemos dar a nuestra espiritualidad para que corresponda mejor al carisma recibido…).

3. El carisma nos confía un preciso ministerio apostólico, fruto de la fuerza del Espíritu, que 'nos hace partícipes del mandato que Jesús recibió del Padre, para anunciar a los pobres la buena noticia de la salvación' (Const. N. 61) ... y en concreto nos envía 'a aquellos hermanos que, en situación de fragilidad y de abandono, como el paralítico del evangelio, gimen e imploran: -Señor, no tengo a nadie -!' (Const n 64..)… especificando en los números siguientes quiénes son nuestros destinatarios privilegiados.
La dimensión apostólica guaneliana se convierte en un elemento importante para evaluar nuestra fidelidad a la inspiración carismática original. Por tanto nuestra reflexión tiene que abarcar el tema de las Obras y actividades con las que nosotros concretizamos el carisma; ellas están sujetas a los cambios que se producen en la sociedad y, por tanto, requieren de actualizadas constantemente y 'aculturadas' con creatividad, pero siempre en fidelidad a la esencia de carisma.

§§§ A partir de la realidad y de la experiencia de la propia comunidad y provincia (o delegación), ¿cuáles reflexiones podemos compartir para que manifestar más claramente el carisma guanelliano en nuestro apostolado caritativo y parroquial?
§§§ Con nuestro apostolado en las Parroquias y en nuestras Casas vivimos y transmitimos nuestro carisma dando a suficiencia ‘Pan y Señor’ … en el justo respeto de las opciones religiosas de cada uno?
§§§ ¿Ayudamos suficientemente a los laicos che comparten nuestras misión para que vivan su trabajo como vocación con espíritu guanelliano? ¿Cuáles han sido la mejores experiencias vividas hasta ahora al respecto?
§§§ Obras tradicionales y ‘nuevas pobrezas…’. Propuestas y perspectivas…

4. El carisma otorga características específicas a nuestras relaciones: bien de cara a nuestros cohermanos como hacia los destinatarios de nuestra misión y, en general, hacia todas las personas con las que realizamos nuestra vocación. El espíritu de familia y el ‘sistema preventivo’ son parte de nuestra herencia carismática. "El carácter, o sea el distintivo de los Siervos de la Caridad, debe ser un espíritu de mucha tolerancia, un espíritu de mente abierta y que se inclina más a la misericordia che a la justicia."

§§§ Algunas sugerencias para mejorar nuestro espíritu de familia dentro de nuestra comunidad…; en relación con la Familia Guaneliana … ; y con los residentes de nuestras Casas….

5. El carisma también en la economía…
El n. 144 de nuestras Constituciones, que introduce el breve capítulo sobre la administración de los bienes, resume los más importantes valores carismáticos que debemos vivir para que con la economía ‘hagamos un poco de bien al prójimo’.
Propongo algunas ideas tomadas del discurso de Papa Francisco en el Simposio organizado por la Congregación de Religiosos sobre el tema de la economía.

§§§ Podemos leer el texto y destacar algunos puntos que consideramos más importantes para que nosotros vivamos más fielmente la economía de acuerdo con nuestro propio espíritu. (Ver Anexo 1)


§§§ Posiblemente dediquen Uds. un poco de tiempo también a ver las modificaciones que se van a proponer a nuestros Reglamentos sobre el tema del carisma…. Sus observaciones pueden ser útiles en el momento en que en el Capítulo general se tendrán que aprobar estas modificaciones…

NB. En nuestra página web en la columna dedicada al XX Capítulo general Uds. pueden encontrar un resumen de las reflexiones realizadas por algunas Comunidades a la Primera Carta Circular del XX CG. Quien no lo haya hecho hasta ahora puede siempre enviar sus contribuciones.

 

ANEXO N. 1

En la fidelidad al carisma, repensar la economía
Mensaje del Santo Padre en el segundo Simposio internacional sobre la economía, 26.11.2016
Carisma
Los carismas en la Iglesia no son algo estático y rígido, no son «piezas de museo». Son más bien ríos de agua viva (cf. Jn 7, 37-39) que corren por el terreno de la historia para regarla y hacer germinar las semillas del bien. A veces, a causa de una cierta nostalgia estéril, podemos sentir la tentación de la «arqueología carismática». ¡No suceda que cedamos a esta tentación! El carisma es siempre una realidad viva y como tal está llamada a dar sus frutos, como nos enseña la parábola de las monedas de oro que el rey entrega a sus siervos (cf. Lc 19.11 a 26), para crecer en fidelidad creativa, como nos recuerda constantemente la Iglesia (cf. Juan Pablo II, Exh. Apost. Vita consecrata, 37). …
Hablar de carisma significa hablar de don, de gratuidad y de gracia; …Sé que a muchos de los que trabajan en el campo económico estas palabras les parecen irrelevantes, como si hubiera que relegarlas a la esfera privada y religiosa. En cambio, es de conocimiento común a estas alturas, incluso entre los economistas, que una sociedad sin charis no puede funcionar bien y termina deshumanizándose.
Como personas consagradas estamos llamadas a convertirnos en profecía a partir de nuestra vida animada por la charis, por la lógica del don, de la gratuidad; estamos llamados a crear fraternidad, comunión, solidaridad con los pobres y necesitados. Como recordaba el Papa Benedicto XVI, si queremos ser verdaderamente humanos, debemos "dar espacio al principio de gratuidad como expresión de fraternidad" (Enc. Caritas in veritate, 34).
Pero la lógica evangélica del don pide ser acompañado por una actitud interior de apertura a la realidad y a la escucha de Dios que nos habla en ella. Debemos preguntarnos si estamos dispuestos a "ensuciarnos las manos", trabajando en la historia de hoy; si nuestros ojos pueden discernir los signos del Reino de Dios en los pliegues de eventos sin duda complejos y contradictorios, pero que Dios quiere bendecir y salvar; si realmente somos compañeros de viaje de los hombres y mujeres de nuestro tiempo, sobre todo de tantos que yacen heridos a lo largo de nuestros caminos, ….
Fidelidad
Ser fieles significa preguntarse lo que hoy, en esta situación, el Señor nos pide que seamos y hagamos. Ser fiel nos compromete en una trabajo asiduo de discernimiento para que las obras, coherentes con el carisma, sigan siendo medios eficaces para que llegue a muchos la ternura de Dios. Las obras propias, de las que se ocupa este simposio, no son sólo un medio para asegurar la sostenibilidad del propio instituto, sino que pertenecen a la fecundidad del carisma. Esto implica preguntarse si nuestras obras manifiestan o no el carisma que hemos profesado, si cumplen o no la misión que nos fue confiada por la Iglesia. El criterio principal de valoración de las obras no es su rentabilidad, sino si se corresponden con el carisma y la misión que el Instituto está llamado a realizar. Ser fieles al carisma a menudo requiere un acto de valentía: no se trata de vender todo o de ceder todas las obras, sino de discernir seriamente, manteniendo los ojos bien fijos en Cristo, los oídos atentos a su Palabra y a la voz de los pobres. De esta manera, nuestras obras pueden, al mismo tiempo, ser fructíferas para la trayectoria del instituto y expresar la predilección de Dios por los pobres.
Repensar la economía
Todo esto implica repensar la economía, a través de una lectura atenta de la Palabra de Dios y de la historia. Escuchar el susurro de Dios y el grito de los pobres, los pobres de todos los tiempos y los nuevos pobres; entender lo que el Señor pide hoy y, después de haberlo entendido, actuar, con esa confianza valiente en la providencia del Padre (cf. Mt 6,19ss) que tuvieron nuestros fundadores y fundadoras.
En algunos casos, el discernimiento podrá sugerir mantener en vida una obra viva que produce pérdidas - teniendo cuidado de que no se generen por la incapacidad o la incompetencia— sino que devuelva la dignidad a personas víctimas del descarte, débiles y frágiles; a los recién nacidos, los pobres, los enfermos ancianos, los discapacitados graves. Es cierto que hay problemas que se derivan de la avanzada edad de muchas personas consagradas y de la complejidad de la gestión de algunas obras, pero la disponibilidad a Dios nos hará encontrar soluciones.
Puede ser que el discernimiento sugiera que hay que replantearse una obra, que tal vez se ha vuelto demasiado grande y compleja, pero se pueden encontrar entonces formas de colaboración con otros institutos o tal vez transformar la misma obra de forma que continúe, aunque con otras modalidades, como obra de la Iglesia. También por eso es importante la comunicación y la colaboración dentro de los institutos, con los demás institutos y con la Iglesia local. Dentro de los institutos, las diversas provincias no pueden concebirse de forma auto-referencial, como si cada una viviera para sí misma, ni tampoco los gobiernos generales pueden ignorar las diferentes peculiaridades.
La lógica del individualismo también puede afectar a nuestras comunidades. La tensión entre la realidad local y general que existe a nivel de inculturación del carisma, también existe en el ámbito económico, pero no debe dar miedo, hay que vivirla y enfrentarla. Es necesario hacer crecer la comunión entre los diferentes institutos; y también conocer bien los instrumentos legislativos, judiciales y económicos que permiten hoy hacer red, encontrar nuevas respuestas, aunar las fuerzas, la profesionalidad y las capacidades de los institutos al servicio del Reino y de la humanidad. También es muy importante hablar con la Iglesia local, de modo que, siempre que sea posible, los bienes eclesiásticos sigan siendo bienes de la Iglesia.
Repensar la economía quiere expresar el discernimiento que, en este contexto, apunta a la dirección, los propósitos, el significado y las implicaciones sociales y eclesiales de las opciones económicas de los institutos de vida consagrada. Discernimiento que comienza a partir de la evaluación de las posibilidades económicas derivadas de los recursos financieros y personales; que hace uso del trabajo de especialistas para el uso de herramientas que permiten una gestión sensata y un control de la gestión sin improvisaciones; que opera respetando las leyes y está al servicio de la ecología integral. Un discernimiento que, sobre todo, se define a contracorriente porque utiliza el dinero y no está al servicio del dinero por ningún motivo, incluso el más justo y santo. En este caso, sería el estiércol del diablo, como decían los Santos Padres….
Tenemos que empezar desde las pequeñas decisiones diarias. Cada uno está llamado a hacer su parte, a utilizar los bienes para tomar decisiones solidarias, a tener cuidado de la creación, a medirse con la pobreza de las familias que viven al lado. Se trata de adquirir un habitus, un estilo en el signo de la justicia y del compartir, haciendo el esfuerzo -porque a menudo sería más cómodo lo contrario- de tomar decisiones de honestidad, sabiendo que es sencillamente lo que teníamos que hacer (cf. Lc 17,10)...

ANEXO N. 2
Propuestas de integración a nuestro Reglamento, sobre la cuestión de carisma.
El Capítulo general será llamado a aprobar los cambios que la Comisión, constituida para este fin, ha preparado. En general se trata de textos tomados desde los últimos Capítulos generales en forma de mociones, que la Comisión propone de añadir en los Reglamentos generales.
Puede ser útil, en la reflexión que estamos haciendo sobre el carisma, tener en cuenta estas propuestas y a partir de ellas añadir nuestras reflexiones.
Nota: El texto de color rojo corresponde a las modificaciones que se proponen incluir en el Reglamento
El texto negro normal corresponde al texto ya presente en la normativa vigente.

Profundización y formación en el carisma

6.1 Es tarea específica del gobierno general animar en la continua profundización del carisma guaneliano promoviendo su estudio, también con la participación de expertos. Se enriquezca este estudio por medio de la participación de toda la familia guaneliana.
Las provincias, en colaboración con el centro de estudios de Roma, difundan documentación y estudios sobre el fundador con traducciones en las lenguas interesadas.
Los superiores locales se preocupen para que se conserven en el propio archivo y envíen a la secretaría general y al centro de estudios todas las publicaciones y documentación inherente a la casa y recojan estudios y contribuciones de las varias áreas culturales en las que trabajamos.
Los cohermanos se comprometan personalmente para expresar la única misión guaneliana de modo inteligible en la sociedad y cultura a la que pertenecen.

6.2. El consejo general, promueva con iniciativas oportunas el estudio sistemático del carisma guaneliano.
Los superiores de provincia, vice provincia y delegación procuren:
potenciar o crear centros de estudios provinciales o de delegación para promover la inculturación del carisma;
realizar la traducción en la lengua local de los textos más importantes del Fundador y de los documentos de la Congregación apoyando su divulgación y profundización;
Sostener a los Guanelianos cooperadores y al movimiento laical guaneliano para que tomen conciencia del carisma recibido;
Individuar y preparar animadores laicos como formadores del carisma.

Dimensión profética del carisma

6,3. Las comunidades locales, a través del testimonio de su servicio y la animación de la caridad en el territorio y su participación activa en los organismos de comunión de la Iglesia local, susciten el aprecio por el valor profético de nuestra misión como provocación al compromiso de toda la sociedad al servicio de los hermanos necesitados.

36. El consejo general, en colaboración con las Hijas de Santa María de la Providencia y los Cooperadores guanelianos, promueva el estudio de los elementos fundamentales de la espiritualidad apostólica guaneliana y los componentes típicos de la oración guaneliana y ofrezca a los cohermanos y a los laicos guanelianos itinerarios específicos de formación para que se viva.
Según la oportunidad, recúrrase a las oraciones propias de la tradición guaneliana, como el Vía Crucis y la pequeña corona de la Providencia, la oración a San José por los agonizantes y por las vocaciones.
Se dé especial relieve a la oración a San Luis Guanella.

43.1 Cada comunidad verifique la relevancia profética y evangelizadora de la propia consagración y los modos concretos para expresar la propia vivencia de los votos.
Promueva, en diálogo con los superiores mayores, expresiones significativas de radicalidad evangélica (pobres con los pobres) allá donde el grito de los últimos es más fuerte y donde nuestra respuesta de solidaridad puede manifestarse con más generosidad, valentía y eficacia.
43.2 La respuesta coherente y fiel a la propia vocación de consagrados guanelianos es responsabilidad primaria de cada cohermano.
Los superiores, en los distintos niveles, ayuden para que sea visible el testimonio personal y comunitario mostrando la ejemplaridad de la vida de nuestros santos y de los cohermanos más generosos de nuestra familia religiosa y, si fuese necesario, intervengan con claridad y determinación a la hora de:
corregir abusos en el uso de los medios de comunicación social y los vehículos;
prevenir y modificar tendencias a ausentarse con frecuencia de la comunidad y de las propias responsabilidades apostólicas para responder a las necesidades de la familia o a decisiones personales:
impedir actitudes y estilos de vida en clara contradicción con nuestra identidad pública de hombres de Dios y siervos de los pobres.

57. En consonancia con nuestro peculiar espíritu de familia, los Siervos de la Caridad se presten con generosidad a aquellos trabajos y servicios de la casa, según las posibilidades de cada uno y las cualidades y habilidades personales, que procurarán desarrollar, sobre todo, en el período de la formación inicial. En las reuniones de comunidad se evalúe periódicamente la vivencia de la pobreza y la gestión económica de la comunidad.

84.1 El Siervo de la Caridad viva entre los pobres como hombre de Dios, que actúa en nombre de la Iglesia con las características evangélicas de la sencillez y de la humildad del siervo y del hermano que, mientras se da, sabe que recibe con gratitud
Cada uno, a través del testimonio de su decisión vocacional, motive y oriente al espíritu guaneliano a aquellos con los que trabaja y los sostenga moralmente de modo que sea visible la calidad guaneliana del servicio hecho.

Promover la vida

84.2 En virtud de nuestro carisma estamos llamados a derribar los muros de la indiferencia levantados por el egoísmo y a difundir el sentido de la gratuidad que abre el corazón a la acogida y a la defensa de la dignidad de cada persona humana como hijo de Dios, haciendo que la persona esté en el centro de cada proyecto y decisión de la sociedad.

8.5. En colaboración con otras agencias o centros educativos y sociales del territorio promovemos un dialogo crítico y constructivo con los entes públicos, haciendo así más incisiva y eficaz nuestra intervención sobre las políticas sociales.

91.1 La parroquia guaneliana asuma el estilo del Buen Samaritano con las características que siguen:
a) acentúe en la organización de toda la pastoral la dimensión de la caridad que deberá permear toda expresión litúrgica, catequética y operativa;
b) estudie y ponga en acto programas pastorales que prioricen la atención a los pobres; suscite y sostenga a los grupos, movimientos y asociaciones que se pongan a su servicio, invitándoles a que lo hagan con espíritu guaneliano;
c) cuide especialmente la defensa de la vida y la solidaridad, favoreciendo experiencias y micro-servicios en favor de las nuevas pobrezas;
d) en el respeto de la libertad y de los dones de cada uno, transmita el espíritu y carisma guanelianos a sus fieles.

La comunidad religiosa “núcleo animador”

107.2. Las comunidades religiosas y los cohermanos, según sus roles y funciones, asuman el compromiso de la animación como tarea primaria y responsabilidad directa y la ejerzan sobre todo tratando de:
a) testimoniar y garantizar el espíritu guaneliano por medio de una presencia significativa entre los pobres;
b) animar la fe y la vida espiritual de la comunidad educativo-pastoral;
c) garantizar una gestión según el carisma y el estilo guaneliano;
d) favorecer la unidad y un ambiente de comunión;
e) formar al carisma, a la misión y al estilo guaneliano del servicio;
f) asegurar una presencia significativa en el territorio y en la Iglesia local”. (XVII-XVIIICG)

ACTIVIDADES y OBRAS

108. Es un derecho y un deber del Instituto iniciar y continuar obras y actividades aptas para desarrollar la naturaleza y finalidad de la Congregación.
A la hora de discernir la validez de una obra se tengan presentes los siguientes criterios:
la llamada de la Providencia;
que la obra llegue de verdad a los pobres;
la significatividad del testimonio de nuestro carisma;
la posibilidad de disponer de personal suficiente para mantenerla en vida y la esperanza de vocaciones:
la presencia en zonas donde el carisma es poco o nada conocido;
la sostenibilidad económica a conseguir en un tiempo razonable.
No se tenga miedo de dejar una obra que no responde a estos criterios de validez, dejándonos guiar por los signos de los tiempos.

108.1. Allá donde existan necesidades urgentes se tenga la valentía de ………. ensanchar la tienda de la caridad con formas nuevas para responder a las necesidades de los pobres, con sencillez y agilidad. Se favorezcan estructuras simples, adecuadas a los tiempos de modo que sea más transparente la caridad de persona, expresado mejor el estilo de familia y favorecida la implicación de los laicos.
Allá donde existen estructuras ya consolidadas, la comunidad religiosa se abra también a ofrecer algún servicio de emergencia, poniendo en práctica aquello que don Guanella llamaba “a la caridad”.
En la imposibilidad de dar respuestas directas, se estimule y se sostenga la iniciativa de los laicos. C 72

153,2. Se esté atento para ofrecer a los formadores que viven en realidades lejanas de los lugares de origen de la congregación …….. una profundización en del carisma y la espiritualidad guaneliana, favoreciendo también experiencias en los lugares guanelianos.

306. El Centro de estudios guanelianos tiene como finalidad la de promocionar los estudios sobre la vida, escritos y obras del Fundador y sobre la tradición guaneliana. Se propone, además, profundizar en el conocimiento del espíritu y carisma de don Guanella, como garantía para guardar con creciente fidelidad nuestra identidad religiosa en la misión universal de la Iglesia.
Está bajo la responsabilidad conjunta de los consejos generales de las dos congregaciones religiosas, según las normas del propio estatuto.
Cuida de la colaboración con los centros de estudios guanelianos de las Provincias, favoreciendo su difusión, la profundización y la inculturación del carisma en las naciones en las que estamos presentes.

 

 

 

Primeira Carta Circular - PT

Caríssimos Coirmãos.

Após o Encontro que tivemos com os Superiores provinciais comunicamos que a celebração do XX Capítulo geral acontecerá em abril de 2018.
É conveniente que iniciemos a nossa preparação para este importante evento da Congregação como nos orienta o nosso Regulamento: “Os Capítulos sejam convenientemente preparados através de uma ampla consulta entre os coirmãos, afim de que o trabalho dos Capitulares resulte mais iluminado e eficaz” (R 246).
Esta preparação será para todos nós tempo de graça e de renovação que viveremos através destas fases:
 - Fevereiro-junho 2017: sensibilização geral e recebimento das primeiras respostas por parte dos coirmãos e das comunidades;
 - Julho-novembro 2017: preparação e celebração dos Capítulos provinciais;
 - Dezembro 2017: convocação dos participantes ao Capítulo;
 - Janeiro- março: preparação próxima ao Capítulo.
Realizaremos a participação de todos:
§... com a oração para deixar-nos guiar pelo Espírito a fim de discernir e tomar as decisões necessárias à nossa renovação pessoal e comunitária.
- Imprimir-se-á nas várias línguas a oração para o bom êxito do Capítulo e será distribuída para envolver o maior número possível de personas que estão interessadas com o crescimento espiritual e material da Congregação.
- Cada coirmão sacerdote celebrará a Santa Missa no dia 24 de cada mês para o bom êxito do Capítulo.
§...em sintonia com a Igreja e com o Papa. Nestes últimos tempos o Papa expressou em várias ocasiões as suas expectativas em relação à Vida Consagrada. Será conveniente retomar alguns de suas reflexões e aplicá-las à nossa situação concreta. Lembramos especialmente alguns frases dele:
- “ Onde estão os Religiosos aí está a alegria!”
- “ Espero que vocês sejam capazes de despertar o mundo!”
- “ Saí da referencialidade e ide às periferias existenciais e geográficas do mundo!...lá onde a existência é material de descarte”.
Como Subsídio, para estar em sintonia com o Papa, poderíamos retomar alguns trechos da Carta de Francisco AOS CONSAGRADOS, em especial os números 1- 2- 3.
§...com a reflexão sobre os temas que serão apresentados.
O tema que escolhemos para o XX Capítulo geral “Carisma, interculturalidade e profecia”.
  § Nossa proposta é concentrar-nos sobre o essencial da nossa vocação, como resposta ao grande dom que o Senhor fez a cada um de nós chamando-nos ‘a participar à graça e inspiração evangélica do Fundador para continuar na Igreja o seu ministério de caridade’.
  § Um segundo objetivo é aquele de refletir sobre as mudanças acontecidas nos últimos anos em nível social e eclesial e especialmente em nível de Congregação, para saber acolher as urgências da evangelização para com o povo que o Senhor nos confiou, exatamente doando-nos um especial carisma que nos impele a ir ao encontro dos ‘pobres sem distinção de raça, de nacionalidade e de religião...’ O carisma da caridade, que é essencialmente universal, nos impele a esta abertura global e por isso a tornar concreto o carisma em relação às novas pobrezas e com sensibilidades diferentes, em base às culturas de quem recebeu o dom da vocação guanelliana.
Interculturalidade que deve levar à comunhão entre nós antes de tudo como testemunho que formamos uma só família, unida pelo ‘vínculo de caridade, entendido pelo Fundador como vida de Deus difundida pelo Espírito nos nossos corações e como amor de pessoas que se alegram de viver e trabalhar juntos’.
  § E o terceiro, queremos acolher com entusiasmo o convite do Papa Francisco que indica à vida religiosa a profecia como elemento significativo para a nossa identificação na Igreja: identificação que deve basear-se sobre o nosso ser de consagrados que vivem o Evangelho como imitadores de São Luís Guanella. Então devemo-nos perguntar quais são os critérios e os indicadores com os quais devemos ser reconhecidos e podemos efetivamente contribuir ao crescimento do Reino de Deus no mundo de hoje. Se tivéssemos ser reconhecidos somente para a eficácia dos nossos serviços sociais faltaríamos ao nosso dever de tornar visível o que mais caracteriza e que pode atrair outros a seguir nossa vocação.
§…a partir de nossa concreta experiência.
A colaboração mais importante que podemos dar à Congregação que celebra o seu Capítulo geral deve basear-se sobre a experiência pessoal e comunitária. Refletindo com sinceridade sobre a nossa vida concreta nos seus aspectos positivos a serem reforçados, mas também fazendo emergir aquelas sombras que nos impedem viver com fidelidade criativa a nossa vocação, nós poderemos apresentar aos nossos coirmãos capitulares os elementos sobre os quais discernir e definir as prioridades a serem implementadas futuramente para dar frescor à nossa vida religiosa e adaptar os nossos serviços caritativos e apostólicos aos desafios do mundo de hoje.
A primeira colaboração consiste em responder a estas perguntas gerais.
 - O que você espera (pessoal e comunitariamente) do XX Capítulo geral?
 - Quais são os aspectos positivos (recursos, experiências, projetos) sobre os quais a Congregação hoje pode basear sua esperança para responder aos desafios do mundo hodierno? ...e como poder desenvolvê-los para tornar eficaz a sua renovação?
 - Quais as maiores fragilidades que nos impedem a realização do que a Igreja e o Papa esperam de nós?
 - Além dos temas propostos e daquilo que é determinado na nossa Constituição (C 113) e Regulamento ( R 249-250) quais outros assuntos deveriam ser tratados no próximo Capítulo geral?
 - Vocês podem sempre acrescentar outras reflexões ou propostas que pensem que sejam importantes neste período de preparação ao nosso Capítulo geral...

COMO PARTILHAR AS NOSSAS REFLEXÕES
- Com esta e as sucessivas Cartas circulares será informado cada um dos coirmãos através da NEWS LETTER que receberá no endereço de correio eletrônico de cada um (e-mail). Se alguém não o receber, comunique-nos...
- Além da reflexão pessoal, a carta será objeto de reflexão comunitária, respondendo às perguntas apresentadas, no encontro comunitário.
- As reflexões (individuais ou comunitárias) deverão ser enviadas ao e-mail pessoal do Superior geral ( crippa.alfonso@guanelliani.it ) que garante o segredo dos conteúdos e das pessoas.
- As resposta recebidas serão elaboradas e resumidas e comunicadas para
ulteriores reflexões, até constituir o Documento de trabalho para o Capítulo
geral.
- No site oficial da Congregação será preparada uma Rubrica na qual se recolherá
o material que se refere ao nosso Capítulo.
O Senhor nos acompanhe neste nosso itinerário...
In Charitate Christi.

Pe. Alfonso Crippa Roma, 14 de fevereiro de 2017

Secunda Carta Circular - PT

SEGUNDA CIRCULAR – XX CAPÍTULO GERAL ENRAIZADOS NO CARISMA

Reflexão sobre o carisma guanelliano.

A nossa identidade baseia-se no carisma recebido...

O carisma sobre o qual se baseia a nossa identidade mais profunda é o dom que o Espírito Santo concedeu a Pe. Guanella ‘para revelar ao mundo que Deus providencia aos seus filhos com solícito cuidado de Pai tornando-o ardente de caridade e enviando-o a consolar as misérias humanas’ (Const. N.11).
Este dom é transmitido para nós: ‘A nós também o Espírito participa a graça e a inspiração evangélica do Fundador, para prosseguir na Igreja o seu ministério de caridade’ (Const. N. 2).
Este dom constitui o nosso próprio nome, define o ideal a ser alcançado, abraçando todos os aspectos da nossa existência.
Sendo um dom deve ser sempre vivido e partilhado com quem leva o nosso nome ‘guanellianos’ . Este cria vínculos mais fortes daqueles da carne e do sangue. E deve ser vivido para os outros, por que não está em função da perfeição própria ou da Congregação, mas foi dado a Pe. Guanella para a Igreja universal e para o mundo (1Cor 1,7).
Com o carisma que temos recebido o guanelliano sublinha um aspecto particular da realidade divina, a paternidade de Deus por isto, iluminados desta relação pessoal com Deus encontramos as motivações e a força para ir ao encontro do próximo com a missão de levar sempre esta imagem de Deus.

Vamos à aplicação:

1.) O carisma é o nome com o qual Deus me chamou à vida e deu-me como caminho a ser realizado a minha felicidade e a minha vocação no mundo,

§§§ Que profundidade alcançou em cada um de nós esta identidade?...
§§§ Quais são hoje, nas nossas Comunidades, os sinais de fraqueza da nossa identidade carismática e do sentido de pertença?
§§§ Quais são as suas sugestões para reforçar na Congregação a nossa identidade carismática?

2.) O carisma antes de ser dom que nos habilita para o apostolado, é uma experiência interior que deve crescer com a oração pessoal e comunitária para que possa transformar-nos sempre mais em filhos do Pai, em Jesus Cristo.
§§§ Em quais maneiras a nossa oração expressa a nossa identidade carismática?
§§§ Quais as sugestões, em nível de Congregação, para dar maior destaque na nossa vida espiritual ao dom do carisma recebido? (Nos números 29-37 da nossa Constituição estão algumas prioridades a serem dadas à nossa espiritualidade para que maiormente corresponda ao carisma recebido).

3.) O carisma nos confia um exato ministério apostólico, fruto da iluminação do Espírito Santo, que, ‘faz-nos partícipes do mandato de Jesus, recebido do Pai, de anunciar aos pobres a alegre mensagem da salvação’ (Const. 61)...E concretamente ‘àqueles irmãos que, em situação de fragilidade e de abandono, como o paralítico do Evangelho, gemem: Senhor, não tenho ninguém!’ (Const. 64) especificando nos números seguintes quem são os destinatários privilegiados...
A dimensão apostólica guanelliana se torna um elemento importante para avaliar a nossa fidelidade à originária inspiração carismática. Aqui a nossa reflexão se amplifica abraçando o tema das Obras e das Atividades com as quais concretizamos o carisma, e que dependem das mudança da sociedade, por isso devem ser atualizadas permanentemente e ‘enculturadas’ com criatividade, mas sempre em fidelidade à essência do carisma.

§§§ A partir da realidade e da experiência da própria Comunidade e Província ( ou Delegação), qual reflexão podemos apresentar para tornar mais significativo o carisma no nosso apostolado caritativo?
§§§ Somos suficientemente satisfeitos da transmissão do carisma no apostolado nas Paróquias e nas nossas Casas, dando suficientemente ‘Pão e Senhor’?.. respeitando as opções religiosas de cada um...?
§§§ Os leigos que atuam conosco são suficientemente ajudados a viver o seu trabalho como vocação e segundo o espírito guanelliano? Quais foram até agora as melhores experiências?
§§§ Obras tradicionais e novas pobrezas…Quais propostas? Quais novos impulsos podemos dar?

4.) O carisma dá forma específica também às nossas relações: entre nós coirmãos, para com os destinatários da nossa missão e em geral com as pessoas com as quais realizamos a nossa vocação. O espírito de família e o sistema preventivo fazem parte do nosso património carismático. ‘O carácter, ou seja o distintivo dos Servos da Caridade na ordem espiritual, religiosa, deve ser um espírito de muita tolerância, um espírito de amplas visões, mais aberto à misericórdia que a justiça’.

§§§ Algumas sugestões para melhorar o nosso espírito de família nas nossas Comunidades, em relação à Família Guanelliana e aos nossos destinatários.

5.) O carisma também na economia

O n. 144 da nossa Constituição que introduz o breve Capítulo sobre a administração dos bens resume os nossos mais importantes valores carismáticos que se referem à economia como meio necessário para ‘ fazer um pouco de bem’.
Apresento algumas indicações tomadas do Papa Francisco no Simpósio organizado pela Congregação dos religiosos sobre o tema da economia.

§§§ Podemos ler e sublinhar alguns pontos que particularmente pensamos que sejam importantes para nós, de maneira que possamos viver este aspecto em conformidade ao nosso espírito. (Cfr Anexo n. 1).

ANEXO 1: MENSAGEM DO PAPA FRANCISCO  
Em fidelidade ao carisma repensar a economia

 Prezados irmãos e irmãs
Agradeço-vos a vossa disponibilidade de vos encontrar para refletir e rezar sobre uma temática tão vital para a vida consagrada, como é a gestão financeira das vossas obras. Estou grato à Congregação para os Institutos de Vida Consagrada e as Sociedades de Vida Apostólica pela preparação deste segundo simpósio; e ao dirigir-me a vós, deixo-me orientar pelas palavras que compõem o título do vosso encontro: carisma, fidelidade, repensar a economia.
Carisma
Na Igreja, os carismas não representam algo estático e rígido, não são «peças de museu». Pelo contrário, são rios de água viva (cf. Jo 7, 37-39) que escorrem no terreno da história para a irrigar e para fazer germinar sementes de Bem. Em determinados momentos, com a cumplicidade de uma certa saudade estéril, podemos ser tentados a fazer «arqueologia carismática». Não aconteça que cedamos a esta tentação! O carisma é sempre uma realidade viva e exatamente por esta razão é chamado a frutificar, como nos indica a parábola das moedas de ouro que o rei confia aos seus servos (cf. Lc 19, 11-26), para se desenvolver na fidelidade criativa, como a Igreja nos recorda incessantemente (cf. João Paulo II, Exortação Apostólica pós-sinodal Vita consecrata, 37).
Por sua natureza, a vida consagrada é sinal e profecia do reino de Deus. Por conseguinte, não pode faltar esta dupla caratecrística em nenhuma das suas formas, contanto que nós consagrados permaneçamos vigilantes e atentos a perscrutar os horizontes da nossa vida e do momento atual. Esta atitude faz com que os carismas, oferecidos pelo Senhor à sua Igreja através dos nossos fundadores e fundadoras, se mantenham vitais e possam corresponder às situações concretas dos lugares e dos tempos em que somos chamados a compartilhar e a testemunhar a beleza da sequela Christi.
Falar de carisma significa falar de dom, de gratuitidade e de graça; quer dizer mover-se numa área de significado iluminada pela raiz charis. Bem sei que para muitos que trabalham no campo da economia estas palavras parecem irrelevantes, e devem ser relegadas para a esfera particular e religiosa. No entanto, inclusive entre os economistas, já se sabe que uma sociedade sem charis não pode funcionar bem e acaba por se desumanizar a si mesma. A economia e a sua gestão nunca são ética e antropologicamente neutras. Ou concorrem para construir relações de justiça e de solidariedade, ou geram situações de exclusão e até de rejeição.
Como consagrados, somos chamados a tornar-nos profecia a partir da nossa vida animada pela charis, pela lógica do dom e pela gratuitidade; somos chamados a criar fraternidade, comunhão e solidariedade para com os mais pobres e necessitados. Como bem recordava o Papa Bento XVI, se quisermos ser verdadeiramente humanos, devemos «dar espaço ao princípio da gratuitidade como expressão de fraternidade» (Carta Encíclica Caritas in veritate, 34).
Contudo, a lógica evangélica do dom exige que haja também uma atitude interior de abertura à realidade e de escuta de Deus que nela nos fala. Devemos perguntar se estamos dispostos a «sujar as mãos», trabalhando na história de hoje; se os nossos olhos sabem perscrutar os sinais do reino de Deus nos meandros das vicissitudes, certamente complexas e contrastantes, mas que Deus quer abençoar e salvar; se somos verdadeiramente companheiros de caminho dos homens e das mulheres da nossa época, particularmente de todos aqueles que jazem feridos ao longo das nossas estradas, porque com eles partilhamos as expetativas, os temores, as esperanças e também aquilo que recebemos, e que pertence a todos; se nos deixamos dominar pela lógica diabólica do lucro (o diabo muitas vezes entra pela carteira ou pelo cartão de crédito); e se nos defendemos daquilo que não entendemos evitando-o, ou então sabemos permanecer dentro da situação em virtude da promessa do Senhor, com o seu olhar de benevolência e com as suas vísceras de misericórdia, tornando-nos bons samaritanos para os pobres e os excluídos.
Ler as interrogações para lhes dar uma resposta, ouvir o pranto para consolar, reconhecer as injustiças para compartilhar também a nossa economia, discernir as inseguranças para oferecer a paz, enfrentar os temores para tranquilizar: eis as diversas facetas do tesouro poliédrico que é a vida consagrada. Aceitando que não temos todas as respostas e, às vezes, devemos estar em silêncio, talvez também nós incertos, mas nunca sem esperança.
Fidelidade
Sermos fiéis significa interrogar-nos sobre o que hoje, nesta situação, o Senhor nos pede para ser e para fazer. Sermos fiéis compromete-nos num assíduo esforço de discernimento a fim de que as obras, coerentes com os carismas, continuem a ser instrumentos eficazes para fazer com que a ternura de Deus alcance numerosas pessoas.
As próprias obras, das quais se ocupa este congresso, não constituem apenas um meio para assegurar a sustentabilidade do instituto, mas pertencem à fecundidade do carisma. Isto exige que nos perguntemos se as nossas obras manifestam ou não o carisma que nós professamos, se correspondem ou não à missão que nos foi confiada pela Igreja. O principal critério de avaliação das obras não é a sua rentabilidade, mas se correspondem ao carisma e à missão que o instituto está chamado a cumprir.
Ser fiel ao carisma requer muitas vezes um gesto de coragem: não se trata de vender tudo, nem de alienar todas as obras, mas de fazer um discernimento sério, mantendo o olhar bem orientado para Cristo, ou ouvidos atentos à sua Palavra e à voz dos pobres. Deste modo, as nossas obras podem, ao mesmo tempo, ser frutuosas para o caminho do instituto, manifestando a predileção de Deus pelos pobres.
Repensar a economia
Tudo isto comporta o repensamento da economia, através de uma leitura atenta da Palavra de Deus e da história. Ouvir o sussurro de Deus e o grito dos pobres, dos pobres de sempre e dos novos pobres; compreender o que o Senhor pede hoje e, depois de o ter entendido, agir com aquela confiança intrépida na Providência do Pai (cf. Mt 6, 19 ss.), que tiveram os nossos fundadores e fundadoras. Em certos casos, o discernimento poderá sugerir que se mantenha viva uma obra que produz perdas — prestando muita atenção a fim de que estas não sejam geradas pela incapacidade nem pela inabilidade — mas restitui a dignidade a pessoas vítimas do descarte, débeis e frágeis: os nascituros, os mais pobres, os idosos doentes, os portadores de deficiências graves. É verdade que existem problemas derivantes da idade avançada de muitos consagrados e da complexidade da gestão de algumas obras, mas a disponibilidade a Deus levar-nos-á a encontrar soluções.
Pode ser que o discernimento sugira o repensamento de uma obra, que talvez se tenha tornado demasiado grande e complexa, mas então podemos encontrar formas de colaboração com outros institutos ou até transformar a própria obra de maneira que continue, embora segundo outras modalidades, como obra da Igreja. Também por isso, são importantes a comunicação e a colaboração no âmbito dos institutos, com os demais institutos e com a Igreja local. No contexto dos institutos, as várias províncias não podem ser concebidas de maneira autorreferencial, como se cada uma vivesse por si própria, nem os governos gerais podem ignorar as diversas peculiaridades.
A lógica do individualismo pode ofuscar também as nossas comunidades. A tensão entre realidade local e geral, que existe no plano da inculturação do carisma, existe inclusive a nível da economia, mas não deve assustar; deve ser vivida e enfrentada. É mister fazer crescer a comunhão entre os diversos institutos; e também conhecer bem os instrumentos legislativos, jurídicos e financeiros que hoje permitem criar uma rede, encontrar novas respostas, unir as forças, os profissionalismos e as capacidades dos institutos, ao serviço do Reino e da humanidade. É muito importante também dialogar com a Igreja local a fim de que, na medida do possível, os bens eclesiásticos permaneçam bens da Igreja.
Repensar a economia deseja expressar o discernimento que, neste contexto, visa a direção, as finalidades, o significado e as implicações sociais e eclesiais das escolhas financeiras dos institutos de vida consagrada. Um discernimento que começa a partir da avaliação das possibilidades económicas derivantes dos recursos financeiros e pessoais; que conta com a contribuição de especialistas para a utilização de instrumentos não improvisados que permitem uma gestão prudente e um controle sobre a administração; e que age no respeito pelas leis, colocando-se ao serviço de uma ecologia integral. Um discernimento que, sobretudo, se põe contra a corrente porque se serve de dinheiro e não serve o dinheiro per motivo algum, nem sequer pelo mais justo e santo. Em tal caso, seria esterco do diabo, como já diziam os santos Padres.
Repensar a economia exige competências e capacidades específicas, mas é uma dinâmica que diz respeito à vida de todos e de cada um. É uma tarefa que não pode ser delegada a ninguém, mas exige a plena responsabilidade de cada pessoa. Também aqui estamos diante de um desafio educacional, que não pode excluir os consagrados. Sem dúvida, um desafio que em primeiro lugar diz respeito aos tesoureiros e àqueles que estão envolvidos em primeira pessoa nas escolhas do instituto. Deles é exigida a capacidade de ser astutos como as serpentes e simples como as pombas (cf. Mt 10, 16). E a astúcia cristã permite distinguir entre o lobo e a ovelha, porque existem muitos lobos que se disfarçam de ovelhas, principalmente quando há dinheiro em jogo!
Além disso, não podemos deixar de recordar que os próprios institutos de vida consagrada não estão isentos de alguns riscos, indicados na Encíclica Laudato si’: «O princípio da maximização do lucro, que tende a isolar-se de todas as outras considerações, é uma distorção [conceitual] da economia» (n. 195). Ainda hoje, quantos consagrados continuam a pensar que as leis da economia são independentes de todas as considerações éticas? Quantas vezes a avaliação sobre a transformação de uma obra, ou a venda de um imóvel é vista somente com base numa análise do custo-benefício e no valor de mercado? Deus nos livre do espírito de funcionalismo e de cair na armadilha da ganância! Além disso, devemos educar-nos para uma austeridade responsável. Não é suficiente fazer a profissão religiosa para ser pobre. Não é suficiente entrincheirar-se por detrás da afirmação segundo a qual nada possuo porque sou religioso, religiosa, se o meu instituto me permite gerir ou gozar de todos os bens que desejo, e controlar as fundações civis erigidas para manter as próprias obras, evitando deste modo os controles por parte da Igreja. A hipocrisia dos consagrados que vivem como ricos fere a consciência dos fiéis, prejudicando a Igreja.
É necessário começar a partir das pequenas escolhas quotidianas. Cada um está chamado a desempenhar a sua parte, a utilizar os bens para fazer opções solidárias, a cuidar da criação, a medir-se com a pobreza das famílias que certamente vivem ao seu lado. Trata-se de adquirir um habitus, um estilo, no sinal da justiça e da partilha, envidando o esforço — porque muitas vezes seria mais cómodo o contrário — de fazer escolhas de honestidade, conscientes de que é simplesmente aquilo que devíamos fazer (cf. Lc 17, 10).
Irmãos e irmãs, voltam à minha mente dois textos bíblicos que gostaria de deixar à vossa reflexão. Na sua primeira Carta, João escreve: «Quem possuir bens deste mundo e vir o seu irmão sofrer necessidade, mas fechar o seu coração, como pode estar nele o amor de Deus? Meus filhinhos, não amemos com palavras nem com a língua, mas mediante ações e em verdade» (3, 17-18). O segundo texto é muito conhecido. Refiro-me a Mateus 25, 31-46: «Todas as vezes que fizestes isto a um destes meus irmãos mais pequeninos, foi a mim mesmo que o fizestes. [...] Todas as vezes que deixastes de fazer isso a um destes pequeninos, foi a mim que o deixastes de fazer». Voltai a considerar a vossa economia, em fidelidade ao carisma.
Obrigado! Não vos esqueçais de rezar por mim. O Senhor vos abençoe e a Virgem Santa vos proteja!
Vaticano, 25 de novembro de 2016

NB: No nosso site na Rubrica dedicada ao XX CAPÍTULO GERAL encontram o resumo das reflexões feitas por algumas Comunidades sobre a Primeira NEWS LETTER do XX CG. Esperamos outras respostas...

 

First Circular Letter - ENG

Dear confreres
After the meeting we had with the provincial superiors, we announced that the celebration of the 20th General Chapter will be in April 2018.
It is convenient that we start our preparation for this important event of Congregation by referring to our Regulations: "The chapters should be conveniently prepared through an ample consultation among the confreres, so that the work of the chapter’s members may result more enlightened and effective (R 246).”
This preparation will be a time of grace and renewal for all of us, a time we will live through the following stages:
•       February-June 2017: General awareness and collection of the first contributions from confreres and communities
•       July-November 2017: preparation and celebration of the provincial chapters
•       December 2017: convocation of participants to the chapter
•       January-March 2018: immediate preparation for the Chapter
 
Each confrere has to participate:
§ ... with prayer so that the Holy Spirit will guide us in discerning and taking the decisions necessary to our personal and community renewal.
-        The prayer for the success of the chapter will be printed in several languages and be distributed in order to involve as much as possible all the people who care about the spiritual and material development of the Congregation
-        Each confrere priest will celebrate a Holy Mass on the 24th day of each month for the success of the chapter
§. .. in tune with the Church and the Pope. In recent years, the Pope has on various occasions expressed his expectations regarding consecrated life. It will be convenient to pick up some of his provocations and apply them to our concrete situation. We especially recall some of his expectations:
-        "Where there are religious there is joy!"
-        "I expect you to wake up the world!"
-        "Move out of referentiality (= being point of reference) and go into the existential and geographical peripheries (= outskirts) where the life of people is waste matter (= means nothing)."
In order to stay in tune with the Pope, we could pick up some passages of the Pope's Letter to the Religious, in particular numbers 1-2-3.
§ ... by reflecting on the issues that will be proposed.
The theme we have chosen for our 20th General Chapter is “Charism, interculturality and prophecy.”
§ Our goal is to focus on the essential aspect of our vocation as a response to the great gift that the Lord has bestowed on each of us by calling us ‘to participate in the charism and evangelical inspiration of the Founder and to continue his charitable ministry in the Church.’
§ A second topic will reflect on the changes that have occurred in recent years within society and Church, and particularly inside our Congregation. We will reflect upon it in order to know better and better the urgency of evangelization toward the people the Lord has entrusted to us. He gave us a particular charism that spurs us to meet the 'poor without distinction of race, nationality and religion.' The charism of charity is essentially universal and urges us to open ourselves to this world and make the charism visible also in new situations of poverty and with different sensibilities, according to the culture of those who have received the gift of the Guanellian vocation.

Interculturality must aim at communion among ourselves, first and foremost as a testimony that we form one family, united by the bond of charity, intended by the Founder both as life of God diffused by the Holy Spirit in our hearts and as love of people who enjoy living and working together.'

§ And third, we accept with enthusiasm the invitation of Pope Francis who calls religious life to embrace prophecy as significant element for our identification in the Church. This identification must be based on our being consecrated persons who live the Gospel by imitating Saint Louis Guanella. And so, we must ask ourselves on which criteria we must be known and on what we can actually contribute to the growth of the Kingdom of God in this world of ours. If we were to be recognized solely for the effectiveness of our social services, we will be failing in our duty to make visible what most characterizes us and attract others to embrace our vocation.
§ ... starting from our concrete experience.  
The most important contribution we can give to the Congregation - that celebrates its general chapter - must be based on a personal or community experience. We should give an honest reflection on our actual life and strengthen its positive aspects. On the same time, we should bring out those shadows that prevent us from living our vocation with creative fidelity. By pursuing that, we will be able to present to the members of the chapter the elements from which they can both discern and define the priorities that should be given to our near future, so that our religious life should be refreshed, and our apostolic and charitable services should be adapted to the challenges of today's world.
The first contribution consists in answering the following questions.
•       Which are your expectations (personal and community) in view of the 20th General Chapter?
•       Which are the positive aspects (resources, experiences, projects) on which the Congregation today may base his hope for meeting the challenges of today's world? ... And how to develop them for making our renewal effective?
•       Which are the major fragilities that prevent us from achieving the expectations Church and Pope have on us?
•       In addition to the proposed themes and to what is established in our constitutions (C 113) and regulations (R 249-250) what other topics should be covered in the next General Chapter?
•       You can always add more thoughts or suggestions you might consider important at this stage of preparation of our general chapter.

HOW TO SHARE OUR REFLECTIONS
-        With this and the subsequent circular letters we will reach the individual confreres through the NEWSLETTER which will be sent to your personal
    e-mail address. (Who did not receive it, please, contact the General House.)
-     In addition to personal reflection, the circular letter should be the object of the community reflection by answering the above questions during the community meeting.
-        Individual or community reflections must be sent to the Superior General's personal e-mail (crippa.alfonso@guanelliani.it) which ensures the confidentiality of contents and senders.
-        The contributions received will be processed, summarized, and made public for further reflection, until the working document for the General Chapter is finalized.
-        In the official website of the Congregation, a Page will be made available where all the material about the Chapter will be collected.
May the Lord accompany us on our journey.
In Charitate Christi
Rome, February 14, 2017

Seconda Lettera Circolare - IT

II^ LETTERA CIRCOLARE SUL CAPITOLO GENERALE

Riflessione sul carisma guanelliano.

La nostra identità si fonda sul carisma ricevuto…

Il carisma su cui si basa la nostra identità più profonda è il dono che lo Spirito Santo ha fatto a Don Guanella ‘per rivelare al mondo che Dio provvede ai suoi figli con sollecita cura di Padre rendendolo ardente di carità e inviandolo a sollevare le miserie umane’ (Cost. n. 1)
Questo dono viene trasmesso a noi: ‘A noi pure lo Spirito partecipa la grazia e l’ispirazione evangelica del Fondatore, per proseguire nella Chiesa il suo ministero di carità’ (Cost. n.2)
Questo dono costituisce il nostro proprio nome, definisce l’ideale da raggiungere, abbracciando tutti gli aspetti della nostra esistenza.
Essendo un dono è sempre da vivere e condividere con chi porta lo stesso nostro nome ‘guanelliani’. Esso crea vincoli più forti di quelli della carne e del sangue.  E va vissuto per gli altri, perché non è in funzione della perfezione propria o della Congregazione, ma è dato a don Guanella per la Chiesa universale e per il mondo. (I Cor 1,7).

Con il carisma che abbiamo ricevuto il guanelliano sottolinea un aspetto particolare della realtà divina, la paternità di Dio per cui, illuminato da questo rapporto personale con Dio troviamo le motivazioni e la forza per rivolgerci al nostro prossimo con la missione di portare sempre questa immagine di Dio.

Per l’applicazione:
1.) Il carisma è il nome col quale Dio mi ha chiamato alla vita e mi ha dato come cammino per realizzare la mia felicità e la mia vocazione nel mondo

§§§ Quanto è forte in noi questa identità?...
§§§ Quali sono oggi, nelle nostre Comunità, i segnali di debolezza della nostra identità carismatica e del senso di appartenenza?
§§§ Cosa proponiamo per rafforzare in Congregazione la nostra identità carismatica?

2.) Il carisma prima di essere il dono che ci abilita per un apostolato, è una esperienza interiore da far crescere con la preghiera personale e comunitaria perché abbiamo a trasformarci sempre più in figli del Padre, in Gesù Cristo.

§§§ In quali forme la nostra spiritualità e la nostra preghiera esprimono oggi la nostra identità carismatica?
§§§ Cosa possiamo suggerire, a livello di Congregazione, per dare maggior risalto nella nostra vita spirituale al dono del carisma ricevuto? (Nei numeri 29-37 delle nostre Costituzioni sono indicate alcune priorità da dare alla nostra spiritualità perché maggiormente corrisponda al carisma ricevuto).

3.) Il carisma ci affida un preciso ministero apostolico, frutto dell’illuminazione dello Spirito, che ‘ci fa partecipi del mandato di Gesù, ricevuto dal Padre, di annunziare ai poveri il lieto messaggio della salvezza’ (Cost. n. 61)… E in concreto ‘a quei fratelli che, in situazione di fragilità e di abbandono, come il Paralitico del vangelo, vengono gemendo: -Signore, non ho nessuno!-’ (Cost. n. 64) specificando nei nn. seguenti chi sono i nostri destinatari privilegiati….
    La dimensione apostolica guanelliana diventa un elemento importante per valutare     la nostra fedeltà all’originaria ispirazione carismatica. Qui la nostra riflessione si     amplifica abbracciando il tema delle Opere e delle Attività con cui concretizziamo     il carisma, e che sono soggette al mutamento della società, per cui devono essere     aggiornate continuamente e ‘inculturate’ con creatività, ma sempre in fedeltà     all’essenza del carisma.

§§§ Partendo dalla realtà e dall’esperienza della propria Comunità e Provincia (o Delegazione), quale riflessione possiamo offrire su come rendere più significativo il carisma nel nostro apostolato caritativo?
§§§ Siamo sufficientemente soddisfatti di come il nostro apostolato nelle Parrocchie e nelle nostre Case trasmette il carisma, dando a sufficienza ‘Pane e Signore’?... nel rispetto del proprie scelte religiose… ?
§§§ I laici che ci affiancano sono sufficientemente aiutati a vivere il loro lavoro come vocazione e secondo lo spirito guanelliano? Quali sono state finora le migliori esperienze?
§§§ Opere tradizionali e nuove povertà… Quale proposte? Quali nuove spinte promuovere?

4.) Il carisma dona forma specifica anche alle nostre relazioni: tra noi confratelli, verso i destinatari della nostra missione e in genere con le persone con cui realizziamo la nostra vocazione. Lo spirito di famiglia e il sistema preventivo fanno parte del nostro patrimonio carismatico. “Il carattere, ossia il distintivo dei Servi della Carità nell'ordine spirituale, religioso, dev'essere uno spirito di molta tolleranza, uno spirito di larghe vedute, inchinevole alla misericordia più che non alla giustizia”.

§§§ Alcuni suggerimenti per migliorare il nostro spirito di famiglia all’interno delle nostre Comunità, in relazione alla Famiglia guanelliana e ai nostri ospiti.

5.) Il carisma anche nell’economia
Il n. 144 delle nostre Costituzioni che introduce il breve capitoletto sull’amministrazione dei beni riassume i nostri più importanti valori carismatici a riguardo dell’economia con mezzo necessario per ‘fare un po’ di bene’.
Propongo alcuni spunti presi dal discorso di Papa Francesco al Simposio organizzato dalla Congregazione dei Religiosi proprio sul tema dell’economia.

§§§ Lo possiamo leggere ed evidenziare alcuni (pochi) punti che particolarmente crediamo importanti per noi, in modo da vivere questo aspetto in conformità al nostro proprio spirito. (vedi Allegato n. 1)

6.) Possibilmente date anche un po’ di tempo alle modifiche proposte ai nostri Regolamenti sul tema del CARISMA (vedi Allegato n. 2)

NB. Sul nostro sito nella Rubrica dedicata al XX CAPITOLO GENERALE potete trovare il riassunto delle riflessioni fatte da alcune Comunità sulla Prima NEWS LETTER del XX CG. Si attendono altri contributi….


ALLEGATO N. 1 (Potete trovare il testo completo in: http://w2.vatican.va/content/francesco/it/messages/pont-messages/2016.index.html )

Nella fedeltà al carisma ripensare l’economia
Messaggio del Santo Padre al secondo Simposio internazionale sull’economia, 26.11.2016

Carisma
    I carismi nella Chiesa non sono qualcosa di statico e di rigido, non sono “pezzi da museo”. Sono piuttosto fiumi di acqua viva (cfr Gv 7,37-39) che scorrono nel terreno della storia per irrigarla e far germogliare semi di Bene. In certi momenti, complice una certa nostalgia sterile, possiamo essere tentati di fare “archeologia carismatica”. Non succeda che cediamo a questa tentazione! Il carisma è sempre una realtà viva e proprio per questo è chiamato a fruttificare, come ci indica la parabola delle monete d’oro che il re consegna ai suoi servi (cfr Lc 19,11-26), a svilupparsi nella fedeltà creativa, come ci ricorda continuamente la Chiesa (cfr Giovanni Paolo II, Esort. ap. postsin. Vita consecrata, 37)….
    Parlare di carisma significa parlare di dono, di gratuità e di grazia; … So bene che a molti che operano nel campo economico queste sembrano parole irrilevanti, da relegare nella sfera privata e religiosa. Invece è risaputo, ormai anche tra gli economisti, che una società senza charis non può funzionare bene e finisce disumanizzandosi…
    Come consacrati siamo chiamati a diventare profezia a partire dalla nostra vita animata dalla charis, dalla logica del dono, della gratuità; siamo chiamati a creare fraternità, comunione, solidarietà con i più poveri e bisognosi. Come ben ricordava il Papa Benedetto XVI, se vogliamo essere veramente umani, dobbiamo «fare spazio al principio di gratuità come espressione di fraternità» (Enc. Caritas in veritate, 34).
…. Dobbiamo domandarci se siamo disposti a “sporcarci le mani” lavorando nella storia di oggi;…. diventando buoni samaritani per i poveri e gli esclusi….
Essere fedeli ci impegna ad un lavoro assiduo di discernimento affinché le opere, coerenti con i carismi, continuino ad essere strumenti efficaci per far giungere a molti la tenerezza di Dio.
    Le opere proprie, di cui si occupa questo simposio, non sono soltanto un mezzo per assicurare la sostenibilità del proprio istituto, ma appartengono alla fecondità del carisma. Questo comporta chiedersi se le nostre opere manifestano o no il carisma che abbiamo professato, se rispondono o no alla missione che ci è stata affidata dalla Chiesa.     Il criterio principale di valutazione delle opere non è la loro redditività, ma se corrispondono al carisma e alla missione che l’istituto è chiamato a compiere.
Essere fedeli al carisma richiede spesso un atto di coraggio: non si tratta di vendere tutto o di dismettere tutte le opere, ma di fare un serio discernimento, tenendo lo sguardo ben rivolto a Cristo, le orecchie attente alla sua Parola e alla voce dei poveri. In questo modo le nostre opere possono, al tempo stesso, essere feconde per il cammino dell’istituto ed esprimere la predilezione di Dio per i poveri.

Ripensare l’economia
    Tutto questo comporta ripensare l’economia, attraverso un’attenta lettura della Parola di Dio e della storia. Ascoltare il sussurro di Dio e il grido dei poveri, dei poveri di sempre e dei nuovi poveri; comprendere che cosa il Signore chiede oggi e, dopo averlo compreso, agire, con quella fiducia coraggiosa nella provvidenza del Padre (cf Mt 6,19ss) che hanno avuto i nostri fondatori e fondatrici.
    In certi casi, il discernimento potrà suggerire di mantenere in vita un’opera che produce perdite – stando bene attenti a che queste non siano generate da incapacità o da imperizia – ma ridà dignità a persone vittime dello scarto, deboli e fragili: i nascituri, i più poveri, gli anziani malati, i disabili gravi. E’ vero che ci sono problemi derivanti dall’età elevata di molti consacrati e dalla complessità della gestione di alcune opere, ma la disponibilità a Dio ci farà trovare soluzioni.
    Può darsi che il discernimento suggerisca di ripensare un’opera, che forse è diventata troppo grande e complessa, ma possiamo allora trovare forme di collaborazione con altri istituti o forse trasformare l’opera stessa in modo che questa continui, seppure con altre modalità, come opera della Chiesa. Anche per questo è importante la comunicazione e la collaborazione all’interno degli istituti, con gli altri istituti e con la Chiesa locale. All’interno degli istituti, le varie province non possono concepirsi in maniera autoreferenziale, come se ciascuna vivesse per sé stessa, né i governi generali possono ignorare le diverse peculiarità.
    La logica dell’individualismo può intaccare anche le nostre comunità. La tensione tra realtà locale e generale, che esiste a livello di inculturazione del carisma, esiste anche a livello economico, ma non deve fare paura, va vissuta e affrontata. Occorre far crescere la comunione tra i diversi istituti; e anche conoscere bene gli strumenti legislativi, giuridici ed economici che permettono oggi di fare rete, di individuare nuove risposte, di mettere insieme le forze, le professionalità e le capacità degli istituti a servizio del Regno e dell’umanità. E’ molto importante anche dialogare con la Chiesa locale, affinché, per quanto possibile, i beni ecclesiastici rimangano beni della Chiesa.
    Ripensare l’economia vuole esprimere il discernimento che si avvale dell’opera di specialisti per l’utilizzo di strumenti che permettono una gestione oculata e un controllo sulla gestione non improvvisati; che opera nel rispetto delle leggi e si pone al servizio di un’ecologia integrale. Un discernimento che, soprattutto, si pone controcorrente perché si serve del denaro e non serve il denaro per nessun motivo, neppure quello più giusto e santo. In questo caso sarebbe sterco del diavolo, come dicevano i santi Padri….
…Dobbiamo educarci ad una austerità responsabile. Non basta aver fatto la professione religiosa per essere poveri. Bisogna cominciare dalla piccole scelte quotidiane. ….

ALLEGATO N. 2
Le Proposte di integrazione ai nostri Regolamenti, sul tema del CARISMA.
    Il capitolo generale sarà chiamato anche a approvare le modifiche che la Commissione, costituita per questo scopo, ha preparato. Generalmente si tratta di testi che sono stati ripresi dagli ultimi Capitoli generali sotto forma di mozioni, che la Commissione ha ritenuto conveniente inserire nei nostri Regolamenti.
    Può servire, nella riflessione sul tema del Carisma, tener presente queste proposte, in modo da avere già un quadro in cui inserire altre riflessioni che faremo in preparazione al prossimo Capitolo.  
NB Il testo in rosso corrisponde alle integrazioni da inserire nel Regolamento
Il testo normale in nero corrisponde al testo già presente negli attuali Regolamenti

Approfondimento e formazione al carisma

6.1 E’ compito specifico del governo generale incoraggiare un continuo approfondimento del carisma guanelliano promuovendo ricerche anche con la partecipazione di esperti. Si arricchisca questo studio attraverso la partecipazione di tutta la famiglia guanelliana.
Le province, in collaborazione con il centro studi diffondano documentazioni e studi sul Fondatore con traduzioni nelle lingue interessate.
Il superiori locali curino che vengano conservate nel proprio archivio e inviino alla segreteria generale e al centro studi ogni pubblicazione e documentazione inerente la casa e raccolgano studi e contributi delle varie aree culturali in cui operiamo.
I confratelli si impegnino in prima persona ad esprimere l'unica missione guanelliana in modo leggibile dalla società e cultura cui appartengono.
 
6.2 Il consiglio generale, promuova con apposite iniziative lo studio sistematico del carisma guanelliano, in collaborazione con le Figlie di S. Maria della Provvidenza e con i Guanelliani Cooperatori
I superiori di provincia, vice provincia e delegazione curino:
a.    di potenziare o creare centri studi provinciali o di delegazione per promuovere l’inculturazione del carisma.
b.    la traduzione nella lingua locale dei testi più importanti del Fondatore e dei documenti di congregazione sostenendone la divulgazione e l’approfondimento;
c.    di sostenere i Guanelliani cooperatori e il movimento laicale guanelliano nella presa di coscienza del carisma ricevuto;
d.     di individuare e preparare animatori laici per la formazione al carisma.


Dimensione profetica del carisma
    
6,3. Le comunità locali, con la testimonianza del loro servizio, l’animazione della carità nel territorio e la loro partecipazione attiva agli organismi di comunione della Chiesa locale, suscitino l’apprezzamento per il valore profetico della nostra missione come provocazione all’impegno dell’intera società nel servizio dei fratelli bisognosi.

36. Il Consiglio generale, in collaborazione con le Figlie di Santa Maria della Provvidenza e i Guanelliani Cooperatori, promuova lo studio degli elementi fondamentali della spiritualità apostolica guanelliana e le componenti tipiche della preghiera guanelliana e offra ai confratelli e ai laici guanelliani degli itinerari specifici per formarsi a viverla.  
Secondo l’opportunità si attinga alle preghiere proprie della tradizione guanelliana come la Via Crucis, la coroncina della Provvidenza, la preghiera a S. Giuseppe per i morenti e per le vocazioni.
Si dia particolare rilievo alla preghiera a San Luigi Guanella

43.1 Ogni comunità verifichi la rilevanza profetica ed evangelizzatrice della propria consacrazione e le modalità concrete di esprimere il proprio vissuto dei voti.
Promuova, in dialogo con i superiori maggiori, significative espressioni di radicalità evangelica (poveri con i poveri) là dove è più forte il grido degli ultimi e dove la nostra risposta di solidarietà può manifestarsi con più generosità, coraggio e incisività.

43.2 La risposta coerente e fedele alla propria vocazione di consacrati guanelliani è responsabilità primaria di ogni confratello.
I superiori ai vari livelli aiutino a rendere visibile la testimonianza personale e comunitaria additando l’esemplarità di vita dei nostri santi e dei confratelli più generosi della nostra famiglia religiosa e, se necessario, intervengano con chiarezza e determinazione:
-   nel correggere gli abusi circa l’uso dei mezzi di   comunicazione sociale e degli automezzi;
-   nel prevenire o modificare tendenze a frequenti assenze dalla comunità e dalle proprie responsabilità apostoliche per rispondere a bisogni di famiglia o a scelte personali;
-   nell’impedire atteggiamenti e stili di vita chiaramente in contraddizione con la nostra identità pubblica di uomini di Dio e servi dei poveri.
57. In consonanza con il nostro caratteristico spirito di famiglia, i Servi della Carità si prestino con generosità a quei lavori e servizi della casa, secondo le proprie possibilità e secondo le doti e abilità personali che procureranno di sviluppare soprattutto nel periodo della formazione iniziale. Nei raduni di comunità si verifichi periodicamente la povertà vissuta e la gestione economica della comunità.
84.1 Il Servo della Carità viva tra i poveri come uomo di Dio, che agisce in nome della Chiesa con le caratteristiche evangeliche della semplicità e dell’umiltà del servo e del fratello che, mentre dona, sa di ricevere con riconoscenza.
Ognuno, con la testimonianza della sua scelta vocazionale, motivi e orienti allo spirito guanelliano coloro con cui opera e li sostenga moralmente in modo da rendere visibile la qualità guanelliana del servizio svolto.

84.5. Come prima forma di solidarietà con i poveri le nostre comunità assumano uno stile di vita sobrio e austero.
Curino di formare le coscienze all'amore evangelico verso tutti e specialmente verso i poveri, alla condivisione dei loro problemi e all'impegno generoso per la loro promozione.
Non temano di denunciare le situazioni di emarginazione, di illuminare le persone sui meccanismi che generano povertà e morte, e di scuoterle perché, abbandonando atteggiamenti di passività e di indifferenza, prendano a cuore la causa dei poveri.

Parrocchia samaritana
91.1 La parrocchia guanelliana assuma lo stile del Buon Samaritano con queste caratteristiche:
a) accentui nell'impostazione di tutta la pastorale la dimensione della carità che dovrà permeare ogni espressione liturgica, catechetica e operativa;
b) studi e attui programmi pastorali che mettano al centro i
poveri. Susciti e sostenga gruppi, movimenti e associazioni
che si pongano al loro servizio, invitandoli a farlo con spirito
guanelliano;
c) curi specialmente la difesa della vita e la solidarietà, in
connessione con la Chiesa locale e favorendo esperienze e
micro-servizi verso le nuove povertà.
d) nel rispetto della libertà e dei doni di ciascuno, trasmetta
lo spirito e il carisma guanelliani ai propri fedeli.
Progetto educativo
96,1 In ogni nostro centro o parrocchia si abbia un progetto pastorale attingendo al nostro particolare carisma, così da favorire nei destinatari della nostra azione educativa il rapporto filiale con Dio, l’amore misericordioso e operoso verso il prossimo e l’attenzione, accoglienza e serivzio dei più poveri (DBPEG nn.92-95).

La comunità religiosa ‘nucleo animatore’

107.2     Ogni comunità religiosa e ciascun confratello, secondo il proprio ruolo e le proprie funzioni, assumano l’impegno di animazione come compito primario e loro diretta responsabilità e lo svolgano soprattutto procurando di:
a.    testimoniare e garantire lo spirito guanelliano con una presenza significativa in mezzo ai poveri;
b.    animare la fede e la vita spirituale della comunità   educativo-pastorale;
c.    garantire una gestione secondo il carisma e lo stile guanelliano;
d.    favorire l’unità e un ambiente di comunione;
e.    formare al carisma, alla missione e allo stile guanelliano di servizio.
f.     assicurare una presenza significativa nel territorio e nella Chiesa locale.

Attività e opere

108.1   Dove esistono necessità urgenti si abbia il coraggio di allargare la tenda della carità con nuove forme di risposte ai bisogni dei poveri, con semplicità e snellezza. Si favoriscano strutture agili, adeguate ai tempi in modo che sia più trasparente la carità di persona, meglio espresso lo stile di famiglia e meglio favorito il coinvolgimento dei laici.
Dove esistono strutture già consolidate, la comunità religiosa sia aperta anche ad offrire qualche servizio di emergenza, realizzando quello che don Guanella chiamava “alla carità”.
Nell'impossibilità di dare risposte dirette, si stimoli e si sostenga l'iniziativa dei laici.  C 72

153.2 Si abbia una attenzione particolare nell’offrire ai formatori che vivono nelle realtà lontane dai luoghi di origine della congregazione la possibilità dell’approfondimento sul carisma e sulla spiritualità guanelliana, anche favorendo esperienze sui luoghi guanelliani.

306. Il Centro studi guanelliani ha lo scopo di promuovere gli studi sulla vita, scritti ed opere del Fondatore e sulla tradizione guanelliana. Si propone inoltre di approfondire la conoscenza dello spirito e del carisma di don Guanella, a garanzia di una sempre fedele conservazione della nostra identità religiosa nella missione universale della Chiesa.
E’ sotto la responsabilità congiunta dei Consigli generali delle due Congregazioni religiose, secondo le norme del proprio Statuto.
Cura la collaborazione con i Centri di studi guanelliani delle Province, favorendo la diffusione, l’approfondimento e l’inculturazione del carisma nelle Nazioni in cui siamo presenti.

Prima Lettera Circolare - IT

Carissimi confratelli
Dopo l’Incontro che abbiamo avuto con i Superiori provinciali abbiamo annunciato che la celebrazione del XX Capitolo generale sarà in aprile 2018.
E’ conveniente quindi che iniziamo il nostro cammino di preparazione per questo importante evento di Congregazione come ci indica il nostro Regolamento: “I Capitoli siano convenientemente preparati attraverso un’ampia consultazione tra i confratelli, affinché il lavoro dei capitolari risulti più illuminato ed efficace” (R 246).
Questa preparazione sarà per tutti noi tempo di grazia e di rinnovamento che vivremo attraverso queste fasi:
• febbraio-giugno 2017: Sensibilizzazione generale e raccolta dei primi contributi dai confratelli e dalle Comunità
• luglio-novembre 2017: Preparazione e celebrazione dei Capitoli Provinciali
• dicembre 2017: convocazione degli partecipanti al Capitolo
• gennaio- marzo 2018: Preparazione prossima al Capitolo

Vivremo la partecipazione di tutti:
§... con la preghiera per farci guidare dallo Spirito nel discernimento e nel prendere le decisioni necessarie al nostro rinnovamento personale e comunitario.
- Si stamperà in varie lingue la preghiera per il buon esito del Capitolo e sarà distribuita per coinvolgere il più possibile tutte le persone che hanno a cuore lo sviluppo spirituale e materiale della Congregazione
- Ogni confratello sacerdote celebrerà la S. Messa il 24 di ogni mese per il buon esito del Capitolo

§... in sintonia con la Chiesa e con il Papa. In questi ultimi anni il Papa ha espresso in varie occasioni le sue aspettative circa la Vita Consacrata. Sarà conveniente riprendere alcuni dei suoi stimoli e applicarli alla nostra situazione concreta. Ricordiamo particolarmente alcune delle attese:
- “Dove ci sono i Religiosi c’è gioia!”
- “Mi attendo da voi che svegliate il mondo!”
- “Uscite dalla referenzialità e andate nelle periferie esistenziali e geografiche del mondo!... là dove l'esistenza delle persone è materia di scarto”.
Come Sussidio potremmo per stare in sintonia con il Papa potremmo riprendere alcuni passi della Lettera di Papa Francesco AI CONSACRATI e in particolare i nn. 1 - 2 - 3

§... con la riflessione sui temi che ci verranno proposti.

Il tema che abbiamo scelto per il nostro XX Capitolo generale ‘Carisma, interculturalità e profezia’.

§ Ci proponiamo di concentrarsi sull’essenziale della nostra vocazione, come risposta al grande dono che il Signore ha fatto ad ognuno di noi chiamandoci ‘a partecipare alla grazia e ispirazione evangelica del Fondatore per proseguire nella Chiesa il suo ministero di carità’.

§ Un secondo obiettivo è quello di riflettere sui cambiamenti avvenuti negli ultimi anni a livello sociale ed ecclesiale e particolarmente a livello della nostra Congregazione, per saper cogliere le urgenze dell’evangelizzazione verso quella popolazione che il Signore ci ha affidato, appunto donandoci un particolare carisma che ci spinge ad andare incontro ai ‘poveri senza distinzione di stirpe, di nazionalità e di religione…’ Il carisma della carità, che è essenzialmente universale, ci spinge a questa apertura globale e quindi a rendere concreto il carisma in situazioni anche nuove di povertà e con sensibilità diverse, in base alle culture di chi ha ricevuto il dono della vocazione guanelliana.
Interculturalità che deve tendere alla comunione tra noi innanzitutto come testimonianza che formiamo una sola famiglia, unita dal ‘vincolo di carità, inteso dal Fondatore come vita di Dio diffusa dallo Spirito nei nostri cuori e come amore di persone che godono di vivere e lavorare insieme

§ E terzo, vogliamo accogliere con entusiasmo l’invito di papa Francesco che indica alla vita religiosa la profezia come elemento significativo per la nostra identificazione nella Chiesa: identificazione che deve basarsi sul nostro essere dei consacrati che vivono il Vangelo da imitatori di san Luigi Guanella. Allora ci dobbiamo domandare quali sono i criteri e gli indicatori con i quali dobbiamo essere conosciuti e possiamo effettivamente contribuire alla crescita del Regno di Dio in questo nostro mondo. Se dovessimo essere riconosciuti solamente per l’efficacia dei nostri servizi sociali mancheremmo al nostro dovere di rendere visibile ciò che più ci caratterizza e che può attrarre altri ad accogliere la nostra vocazione.

§... partendo dalla nostra esperienza concreta.
Il contributo più importante che possiamo dare alla Congregazione che celebra il suo Capitolo generale deve fondarsi sull’esperienza personale o comunitaria. Riflettendo con sincerità sulla nostra vita concreta nei suoi aspetti positivi da rafforzare, ma anche facendo emergere quelle ombre che ci impediscono di vivere con fedeltà creativa la nostra vocazione, noi potremo presentare ai nostri confratelli capitolari gli elementi su cui discernere e definire le priorità da dare per il nostro prossimo futuro per dare freschezza alla nostra vita religiosa e adattare i nostri servizi caritativi e apostolici alle sfide del mondo di oggi.
Il primo contributo consiste nel rispondere a queste domande generali.
• Quali le attese (personali e della tua comunità) in vista del XX Capitolo generale?
• Quali gli aspetti positivi (risorse, esperienze, progetti) su cui la Congregazione oggi può fondare la sua speranza di rispondere alle sfide del mondo d’oggi? … e come saperli sviluppare per rendere efficace il nostro rinnovamento?
• Quali le maggiori fragilità che ci impediscono di realizzare le attese che su di noi ha la Chiesa e il Papa?
• Oltre ai temi proposti e a quanto è stabilito nelle nostre Costituzioni (C 113) e Regolamenti (R 249-250) quali altri argomenti dovrebbero essere trattati nel prossimo Capitolo generale?
• Potete sempre aggiungere altre riflessioni o proposte che ritenete importanti in questa fase di preparazione del nostro Capitolo generale…

COME CONDIVIDERE LE NOSTRE RIFLESSIONI
- Con questa e le successive Lettere circolari raggiungeremo i singoli confratelli attraverso la NEWS LETTER che riceverete all’indirizzo di posta elettronica di ciascuno (Chi non ricevesse, comunichi...)
- Oltre alla riflessione personale, la Lettera sarà oggetto di riflessione comunitaria, rispondendo alle domande indicate.
- Le riflessioni (individuali o comunitarie) dovranno essere inviate all’indirizzo personale del Superiore generale (crippa.alfonso@guanelliani.it) il quale assicura la giusta riservatezza dei contenuti e dei mittenti.
- I contributi ricevuti verranno elaborati e riassunti e comunicati per ulteriori riflessioni, fino a costituire il Documento di lavoro per il Capitolo generale.
- Nel Sito ufficiale di Congregazione verrà preparata una Rubrica in cui si raccoglierà il materiale che riguarda il nostro Capitolo.
Il Signore ci accompagni in questo nostro cammino…
In Charitate Christi

Roma, 27 febbraio 2017

Primera Carta Circular - SP

Queridos cohermanos

Después de la reunión que tuvimos con los Superiores provinciales, se anunció que la celebración del Capítulo General XX sería en abril de 2018.
Conviene, por tanto, iniciar nuestro camino de preparación para este importante acontecimiento de nuestra Congregación como nos indican nuestros Reglamentos: "Los Capítulos han de ser convenientemente preparados mediante una amplia consulta entre los cohermanos para que el trabajo de los capitulares resulte más iluminado y eficaz” (R 246).
Todos viviremos esta preparación como tiempo de gracia y renovación a través de estas etapas:
• Febrero-Junio de 2017: sensibilización general y recopilación de los primeros aportes de los cohermanos y de las Comunidades;
• Mayo - Noviembre de 2017: preparación y celebración de los Capítulos provinciales;
• Diciembre de 2017: convocatoria de los participantes al Capítulo
• Enero-Marzo de 2018: Preparación inmediata al Capítulo.
Viviremos la participación de todos:
§ ... con la oración para dejarnos guiar por el Espíritu en el discernimiento y en la toma de decisiones necesarias para nuestra renovación personal y comunitaria.
    - Se imprimirá en varios idiomas la oración por el buen éxito del     Capítulo y será distribuida para involucrar a todas las personas que     pertenecen a nuestra Familia guanelliana y colaboran para el     desarrollo espiritual y el material de la Congregación.
    - Cada hermano sacerdote celebrará una misa el día 24 de cada mes por el buen éxito del Capítulo.
§ ... en sintonía con la Iglesia y con el Papa. En los últimos años, el Papa ha expresado en varias ocasiones sus expectativas sobre la vida consagrada. Será nuestro deber retomar algunos de sus estímulos para aplicarlos a nuestra específica situación. Recordamos especialmente algunas de ellas:
- "Donde haya religiosos hay alegría…".
- "Yo espero de los Religiosos que despierten al mundo…"
- "Los religiosos salgan de su referencialidad y se dirijan a las periferias existenciales y geográficas del mundo... donde se descartan muchas personas".
Como subsidio para estar en sintonía con el Papa podríamos releer algunos párrafos de la ‘Carta a los consagrados’ de Papa Francisco: en particular los números 1 - 2 - 3
§ ... con la reflexión sobre los temas que se nos propondrán.
El tema que hemos elegido para nuestro XX Capítulo General es 'Carisma, Interculturalidad y Profecía'.
    § Debemos centrarnos en lo esencial de nuestra vocación, como respuesta al gran don que el Señor nos ha hecho llamándonos ‘a participar en la gracia e inspiración evangélica del Fundador para prolongar en la Iglesia su ministerio de caridad '.
    § Un segundo objetivo es reflexionar sobre los cambios que se han producido en los últimos años a nivel social y eclesial, y en particular a nivel de nuestra congregación, para saber comprender la urgencia de la evangelización de la gente que el Señor nos ha confiado, precisamente donándonos un carisma particular que nos urge a encontrar 'los pobres sin distinción de raza, nacionalidad y religión...’. El carisma de la caridad, que es esencialmente universal, nos empuja a esta apertura global y, por eso, a expresarlo en situaciones nuevas de pobreza y con diferentes sensibilidades, de acuerdo a las culturas de los que han recibido el don de la vocación guaneliana.
    La interculturalidad que debe tender a realizar entre nosotros la comunión, demostrando que formamos una sola familia ‘unida por el vínculo de caridad, entendido por el Fundador como vida de Dios derramada por el Espíritu en nuestros corazones y amor como entre personas que gozan viviendo y trabajando juntos’.
    § Y en tercer lugar, queremos aceptar con entusiasmo la invitación del Papa Francisco, quien indica la profecía como elemento significativo de la vida religiosa para su identificación en la Iglesia: identificación que debe resaltar el ser nosotros personas consagradas que viven el Evangelio como imitadores de San Luis Guanella. En consecuencia tenemos que preguntarnos: ¿cuáles son los criterios y los indicadores, por los cuales nosotros los guanellianos queremos ser reconocidos como constructores del Reino de Dios en nuestro mundo. Si tuviéramos que ser reconocidos sólo por la eficacia de nuestros servicios sociales no cumpliríamos con nuestro deber de hacer visible lo que nos mayormente nos caracteriza y que sólo puede atraer a otros hacia nuestra vocación.
    § ... a partir de nuestra experiencia concreta.
La contribución más importante que podemos ofrecer a nuestra Congregación, que está celebrando su Capítulo general, debe basarse en la experiencia personal o de nuestra comunidad. Reflexionando con honestidad sobre nuestra vida concreta, en sus aspectos positivos que habrá que reforzar y también sobre las sombras que nos impiden vivir con fidelidad creativa nuestra vocación, podremos ofrecer a los cohermanos que participarán en el Capítulo los elementos útiles para discernir y definir las prioridades que la Congregación deberá programar para dar frescura a nuestra vida religiosa y adaptar nuestros servicios apostólicos y caritativos a los retos del mundo de hoy.
La primera contribución que se pide es dar respuesta a estas preguntas de carácter general.
    • ¿Cuáles son nuestras expectativas (personales y de tu comunidad)     en orden al XX Capítulo general?
    • ¿Cuáles son los aspectos positivos (recursos, experiencias,     proyectos) sobre los cuales hoy en día la Congregación puede basar     su esperanza de responder a los desafíos del mundo de hoy? ...     ¿Cómo saber mejorar y consolidar estos aspectos positivos para     hacer     efectiva nuestra renovación?
    • ¿Cuáles son las principales debilidades que nos impiden alcanzar     las expectativas de la Iglesia y del Papa hacia nuestra Congregación?
    • Además de los temas propuestos y de cuanto ya está establecido en     nuestras Constituciones (C 113) y el Reglamentos (R 249-250) ¿Qué     otros temas deberían tratarse en el próximo Capítulo general?
    • Con total libertad, ustedes pueden expresar reflexiones, propuestas     preguntas….que consideren importantes en esta etapa de     preparación de nuestro Capítulo general...
CÓMO COMPARTIREMOS NUESTRAS REFLEXIONES.
- Enviaremos ésta y las siguientes Cartas Circulares a cada cohermano a su dirección de correo electrónico (de no recibirla pedimos el favor de comunicarnoslo...)
- Además de la reflexión personal, pedimos que la Carta sea objeto de reflexión comunitaria, respondiendo a las preguntas indicadas…
- Las reflexiones (individuales o comunitarias) serán enviadas al Superior general (crippa.alfonso@guanelliani.it), quien garantiza la correcta confidencialidad de los contenidos y de las personas que envían.
- Los aportes che recibiremos serán resumidos y comunicados a todos y constituirán la materia del Documento de trabajo para el Capitulo general. - - - En el Sitio oficial de la Congregación se preparará una sesión especifica donde se recogerá todo el material que se refiere a nuestro Capítulo.
Que el Señor nos acompañe en nuestro camino...
In Charitate Christi

P. Alfonso Crippa Roma, 14 de Febrero, 2017